Gestión sustentable de recursos

Gestión sustentable de recursos

Texto: Sergio Roldan

En 1949 se acuñó en el Reino Unido el término “ergonomía“, el cual se refiere a la disciplina que se encarga del diseño de herramientas y tareas de modo que coincidan con las necesidades del ser  humano. Sin duda, es un concepto que se explica por sí mismo, ya que lo palpamos día a día en prácticamente toda actividad cotidiana: al sentarnos en una silla cautivadoramente cómoda o simplemente al tomar ese pequeño artefacto que hace mover el cursor en la pantalla de nuestra computadora personal y que se acopla de manera casi perfecta a la forma de la mano.

De acuerdo con la Teoría de la Evolución y los principios que estableció Charles Darwin en 1859, las especies y sus miembros con características mejor adaptadas al entorno serán los que sobrevivan a las condiciones del espacio en el cual se desarrollan. Es decir, que la sobrevivencia y calidad de vida de los organismos dependen de la capacidad de adaptación.

La Earthgonomía, por otro lado, es la disciplina que se encarga del diseño de estrategias que hacen coincidir las capacidades de un organismo y del ser humano con las de su entorno global; en este caso específico, los organismos pueden ser vivos o inertes, por lo que se puede considerar el desarrollo y evolución de instituciones, empresas, familias, entre otros. En su forma más simple significa adaptar la presencia e interacción del ser humano con la naturaleza. La mayoría de los expertos coinciden en que en nuestro paso evolutivo como humanidad será difícil “destruir al Planeta”, pero sí se destaca que en el desmesurado consumo de recursos naturales estamos poniendo en riesgo la sobrevivencia de nuestra propia especie.

Hacer valer la earthgonomía adaptando las necesidades de los organismos a los recursos del entorno y considerar la capacidad actual de los recursos disponibles para cubrir las necesidades de éstos, es hoy una tendencia en las empresas y los consumidores ambientalmente responsables, es decir, earthgonomizan los esquemas de mercado.

Es lógico entonces procurar el patrimonio natural. En América es particularmente envidiable la riqueza natural que posee, resaltando las cualidades que la caracterizando como destino turístico y que presenta un alto potencial de crecimiento, lo que genera grandes oportunidades desde el punto de vista empresarial. Por ello es importante aclarar que en este sector las oportunidades deben ser visualizadas desde una perspectiva evolutiva y earthgonómica, simplemente por resguardar el patrimonio e inversiones, al mismo tiempo de resguardar la materia prima de los destinos turísticos.

No existe mejor materia prima de un destino de sol y playa que precisamente sus playas, siempre y cuando existan condiciones de seguridad, higiene y limpieza pero también que se fomente la participación inmediata de los visitantes. Pero no todo son playas y mar turquesa, también se debe proteger la riqueza natural de otros ecosistemas como bosques y selvas e incluso desiertos en los que podemos disfrutar de majestuosos atardeceres y seductoras noches estrelladas. Es decir, que los espacios turísticos son una oportunidad de crecimiento económico, así como un foco de atención en el cual se debe trabajar la adaptación la actividad humana y la preservación del entorno, después de todo la subsistencia de esta actividad altamente productiva depende de la conservación de la salud y belleza de los sitios.

O que decir de los fenómenos naturales como el Río de Rapaces donde con algo de paciencia se puede disfrutar de vórtices (flujo turbulento en rotación espiral mejor conocidos como remolinos de aire) repletos de águilas y halcones que usan la diferencia en las presiones de aire para alcanzar grandes altitudes y poder continuar en su viaje de migración simplemente planeando y sin batir una sola vez sus grandes alas. Algo que puede ser considerado un simple fenómeno natural vulnerable a desaparecer si no encontramos la manera armónica en la que los seres humanos respeten los sitios y condiciones que permiten que este suceso ocurra tal y como debe de ser.

Bien pues estas maravillas naturales únicas en México son como diamantes invaluables que hay que proteger para seguir disfrutando de ellos. Y esto no puede ser posible sin la participación activa de la responsabilidad empresarial, de aquellas compañías productivas y prestadores de servicios, empresarios líderes que se distingan por mantener buenas prácticas, incluso con estándares internacionales basadas en las apropiadas elaciones laborales, apoyo social y evidentemente un eficiente cuidado del medio ambiente y de los recursos naturales, la materia prima de cada industria. Esta es la earthgonomía en su más básica esencia.

La ergonomía es un concepto joven derivado de tareas que el ser humano ha realizado por siglos. La earthgonomía es otro concepto, más joven aún, que renueva en la actual sociedad con razonamientos, prácticas y técnicas ancestrales que buscan simplemente conservar la riqueza natural que nos rodea y que sirve para motivar la nueva cultura empresarial que reconoce el valor del patrimonio bio-cultural. De esta forma las empresas que asumen el compromiso de esta nueva cultura empresarial alcanzan sin duda de manera ágil un inmejorable retorno de inversión al resguardar y hacer un óptimo manejo de sus recursos, de su materia prima natural.

www.earthgonomic.com
sergio@earthgonomic.com

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